¿Y qué pasaría si no mandara saludos este año?... me pregunté. Quizás no habría pasado nada. Sin embargo, estas fechas que se aproximan siempre han sido “ la ” oportunidad de contactarme con quienes aprecio, y el no hacerlo me habría dejado un vacío. Así que aquí estoy otra vez, atento a la vida y a todo lo positivo que nos brinda. Y lo digo con más propiedad que nunca, porque este año que se va si que ha sido diferente. Ha sido un período de cambios, y por ende, de incertidumbre. No por ello ha sido negativo. Al contrario, porque la vida se ve con otros ojos y se aprende a valorar pequeños detalles que antes pasaban desapercibidos.Siempre he buscado los nexos que me unen a mis amigos. Hace un par de años fue un peineta azul que aún me acompaña día a día. El año recién pasado fue la música que me evoca recuerdos de momentos inolvidables. El nexo en esta oportunidad es un viejo tesoro en constante crecimiento, que creo que muy pocos de Uds. pueden igualar. Me refiero sencillamente a nuestras fotografías.
Nuestras... porque gran parte del tesoro se compone de cientos de imágenes que he capturado de ustedes y sus seres queridos. La captura ha sido constante, motivado principalmente por guardar un poquito de cada uno de ustedes, para así tener al alcance de la mano, destellos de vivencias dignas de recordar.
Parte del tesoro se compone de pelucones que ahora sueñan con sus largas melenas, cuerpos esbeltos que se han ido rellenando, pelos azabaches que ahora son visitados por más de una cana. Hay moneditas de oro en el tesoro de recién nacidos, de matrimonios, de mil cumpleaños, de bienvenidas y despedidas, de viajes, de asados, de fiestas mechonas, de amores que ya no lo son y de viejos amigos de quienes nos preguntamos qué será de ellos. La satisfacción de abrir uno de mis álbumes y revivir momentos compartidos, es una sensación que me llena de orgullo, porque el tesoro lo he ido construyendo con años de dedicación y sobre todo con mucho cariño... como corresponde.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario