Hoy, 31 de diciembre, conversaba a la hora de almuerzo con mis dos hijos mayores sobre el año nuevo... y me preguntaron de dónde había salido el calendario que nos "rige". Y más allá de la respuesta, me quedé pensando en que ciertamente nos "rige".Miro desde mi ventana del octavo piso lo que se puede ver de Santiago y pienso en toooooodo lo que ocurrirá en unas horas más, de hecho, en todo lo que está ocurriendo ahora mismo. En los tacos camino a Valparaíso, en los supermercados llenos, en las comidas extremadamente bien preparadas en casa, en las cenas extremadamente caras en restaurantes también llenos, en los mozos que se deben dar el abrazo en la cocina con los cocineros, en las peluquerías también llenas, en los vestidos y camisas listas para ser estrenadas, en las fiestas multitudinarias en que nadie conoce a nadie, en los bares abiertos, en la champaña helada que se vende sólo esta semana del año, en los calzones amarillos, en las lentejas, en los buenos deseos, en la vuelta a la manzana con maleta en mano.. para viajar, en el himno nacional, en la gente que la pasa en soledad no queriendo pasarla en soledad, en los indecisos que aún no saben si ir para acá o para allá, en el estrés de fin de año, en las carreras, en los informes de cierre, en quienes quieren que termine, en quienes no quieren, en decidir a quién le daremos el primer abrazo, en pensar a quién se lo desearíamos dar y que no está con nosotros, en quienes nos dejaron este año y que le daremos un abrazo imaginario, en los resúmenes, en los tarotistas, en las brujas, en las predicciones, en las fiestas canceladas por falta de permisos municipales, en los fuegos artificiales, en la luna llena no apropiada para esos fuegos, en los tacos nuevamente antes y después de las doce, en que ya en Australia es año nuevo hace rato, en el mejor del año en lo que sea, en el último día del año, en el saldo de la cuenta corriente para informar a la Superintendencia, en la factura que si no ingresaba hoy al sistema… jodíamos, en la música apropiada para la ocasión… o en la radio Pudahuel mejor, en Americo y La Noche, en la dieta que ahora si comenzamos a hacer, en dejar de fumar hoy a las doce, en que este que viene si será nuestro año, en el tío enfermo, en manejar con cuidado ya que no falta el estúpido pasándose luces rojas, en las nuevas promesas, en los nuevos planes, en las nuevas esperanzas, en nuevos amaneceres, en la última puesta de sol de este año. Linda, preciosa.
Y pienso en cómo toda una sociedad amanece con un estado mental y emocional distinto. Mañana, o sea, en un rato más, todo cambia. Como que renacemos, con calma, casi todo el mundo duerme y quienes no, andan calladitos para no despertar a quienes si lo hacen. Y todo comienza de nuevo… con nuevas esperanzas, algunas que se concretan y muchas que quedan sólo en buenas intenciones, las mismas que se volverán a declarar al finalizar el 2010. El calendario definitivamente nos "rige". Para bien o para mal, nos rige.
Me imagino cómo será la primera puesta de sol mañana 1 de enero. Y me respondo: Igual de linda. Preciosa.